En lo más profundo del salón, se encontraba una mesa de reuniones. Una mesa ovalada, elaborada con madera preciosa y decorada con finos detalles en oro. Sillas de terciopelo rojo, muy cómodas, elegantes y lujosas.
Todo aquí respiraba una combinación de dinero y arte. En la mesa de reuniones, una esbelta figura estaba sentada, con una copa de vino tinto frente a ella.
Claudia fue llevada ante la mesa y se inclinó de inmediato, diciendo: —Lo siento, señorita, realmente te he decepcionado.
En ese m