El hombre de la entrega obviamente ya tenía sus órdenes y aceptó al tiro.
—Dile a Elio que saque doscientos milloncitos para compensar, como una sancioncita leve, dijo Simón con frialdad.
El visitante estuvo de acuerdo grueso, y no fue sino hasta que Simón le hizo la señal para que se largara.
Después todos se regresaron a la mansión. Simón dijo que ya se iba, pero Leo y Chris no lo dejaban, querían que Simón se quedara.
Sin remedio, Simón se quedó una noche. Al otro día, en cuanto se levantó y