Las tres compañeras de clase estaban también jugando al golf por primera vez y mostraban un gran interés, cooperando perfectamente. Sumado a los constantes halagos de Valentino a un lado, Noé y las tres chicas se divertían mucho. Sin embargo, Simón y Sofía, sentados en el carrito de golf, charlaban sin prestarles nada de atención.
En poco tiempo, Noé dio un fuerte golpe a la bola, enviándola alto y lejos. Todos subieron al carrito de golf y se dirigieron hacia donde cayó la bola.
En ese momento,