—Toc, toc, toc.
En ese preciso momento, se escucharon unos golpes en la puerta.
Simón guardó sus guantes y dijo: —Adelante.
Isolde entró en la habitación junto a Constanza y dijo: —Simón, la señorita Constanza desea verte, de inmediato tiene algo importante que hablar contigo.
—De acuerdo.
—Entonces, me retiro—, dijo Isolde, en ese momento dándose media vuelta para salir de la habitación.
Constanza hizo una reverencia respetuosa ante Simón y dijo: —Señor Simón, lamento mucho lo sucedido, sé que