Simón se giró lentamente para mirar a Baelor.
—¿Quién?— preguntó con cierta curiosidad Baelor, con los ojos abiertos de par en par y una expresión de furia que distorsionaba su rostro. Una densa nube de energía oscura emanaba de su cuerpo, haciéndolo parecer un demonio a punto de desatar su ira total.
Después de observarlo por un momento, Simón suspiró y, encogiéndose de hombros, respondió: —Lo sabes tan bien como yo. Este es territorio del grupo Fuente Verde. ¿Quién más podría ser?
—¡Malditos s