Anteriormente, en el grupo Fuente Verde, nunca se había dado el caso de que un juez fuera asesinado. Los jueces eran los guardianes de las normas de la organización, y su presencia correspondía a la autoridad y el poder del grupo.
Sin reglas claras, incluso el mejor plan se vuelve inútil. Ahora, la muerte de un juez representaba una humillación para el grupo Fuente Verde, y Baelor, al cometer este acto, había decidido desafiar los límites de la organización.
Pelayo, en un principio, temía que Ba