El monstruo, casi mortal en cada movimiento.
La hoja sangrienta cortaba por completo el aire, provocando estallidos constantes de ruptura.
Lucas, ágil en sus movimientos, esquivaba hábilmente los feroces cortes de la hoja, su cuchillo de super aleación brillando con violentas llamas espirituales, apuñalando al monstruo en varias partes del cuerpo. Ambos luchaban ferozmente, en un enfrentamiento igualado donde ninguno cedía terreno.
Lucía, preocupada, observaba la batalla y preguntaba: —¿No piens