—¡El restaurante está cerrado!
—Los curiosos deben irse ahora mismo. De lo contrario, quienes se queden serán considerados como voluntarios para oponerse a La Fraternidad de los Bermejo.
Después de que los vehículos negros se detuvieron frente al restaurante, un grupo de individuos con una actitud amenazante descendió de forma apresurada de los autos.
La oficial que acababa de irse notó al instante el alboroto y regresó para bloquear la entrada, deteniendo al joven vestido de negro que estaba al