—Si no eres el culpable del bar La Esquina, entonces saldrás de Lúmbar sin ningún daño, ¡esa es la orden del señor Pánfilo!
—Además, no podemos simplemente confiar en tu palabra para determinar si en verdad, lo eres o no, también debemos verificarlo...
Con las palabras de Hipólito, los dos cultivadores de élite del Reino del Qi que estaban a su lado intentaron al instante apresar a Simón.
Sin embargo, cuando sus manos estaban a solo una pulgada de Simón, relámpagos comenzaron a parpadear, y se r