Neizan…
Un inmigrante que había llegado a Sombraqua, adicto al juego y a todos los placeres que esto representaba, su trabajo consistía en ser proxeneta y vender drogas tales como marihuana y éxtasis.
Pero Neizan tenía otra identidad secreta: era precisamente el esposo de la dueña del hotel, Noemí, y además, ¡el padre de Elara!
Hace unas seis o siete horas, Neizan estaba ocupado con una de sus prostitutas, cuando recibió de repente una llamada de Noemí pidiéndole que fuera a la comisaría a resca