En ese momento, los corazones de todos se detuvieron.
La potencia de ese golpe era demasiado aterradora.
Ante sus ojos, era algo que se podía describir como el verdadero fin del mundo. Con un solo golpe, no solo Simón, sino todos los presentes, no tendrían ninguna posibilidad de sobrevivir.
Un sentimiento de desesperación indescriptible apareció al instante en sus mentes.
Pero justo en ese momento, Simón dio un grito feroz y su lanza de guerra desapareció.
Al mismo tiempo, llamas espirituales ar