Al obtener el Arte Marcial Divino, Simón sabía desde el principio que se trataba de una de las artes marciales más avanzadas del mundo. Aunque constaba de solo unos cuantos movimientos simples; la combinación de estos movimientos generaba un sinfín de técnicas.
Hasta ese momento, Simón podría decir que no había dominado ni siquiera una milésima parte, pero aún así; sus habilidades marciales lo convertían en una presencia totalmente invencible.
No se atrevía a imaginar, qué experiencia sería comp