Esta fue, sin duda alguna, la batalla más peligrosa para Simón.
El Banshee de la Oscuridad de Desiderio no solo era capaz de ignorar ataques físicos y espirituales, sino que además podía inmovilizar a sus oponentes.
Esta inmovilización, basada en el poder de las reglas, era prácticamente imposible de contrarrestar.
Además, el Banshee de la Oscuridad podía lanzar con ferocidad el hechizo de nivel superior Aullido de la Hechicera, un hechizo dirigido al alma que casi siempre resulta siendo morta