Bartolomé soltó un gruñido y dijo con desprecio: —El congreso está muy descontento con tus políticas de los últimos años. He venido a pedirte que renuncies y dejes el cargo de presidente.
—¿De verdad es el congreso el que está descontento conmigo? ¡Me temo tal vez que eres tú quien está descontento conmigo! — respondió enfáticamente Fidencio.
Bartolomé sonrió con frialdad y respondió: —Cualquier cosa que tengas que decir, guárdala para el tribunal.
Bartolomé no mostró ninguna cortesía hacia Fide