Simón también se dio cuenta del problema de inmediato.
En ese momento, alguien estaba tomando fotos a escondidas, lo cual no podía ser una simple coincidencia.
Lucia frunció el ceño y gritó furiosa: —¡Tráiganlos aquí!
Un pequeño equipo de operaciones especiales corrió directo hacia el lugar.
No pasó mucho tiempo antes de que trajeran a varias personas con cámaras profesionales.
Sin embargo, estas personas parecían estar bastante relajadas, sin mostrar ninguna señal de nerviosismo.
Simón los mir