Diez minutos más tarde, se escucharon algunos sonidos de respiraciones entrecortadas provenientes de la habitación de al lado. El doctor Toran sacudió la cabeza, resignado, y luego procedió a abrir el panel de control central del robot Raxor, extrayendo asi de él un metal especial.
Suspiró de repente, y arrojó la pieza a la basura.
Desde tiempos antiguos, muchas personas habían estado desarrollando robots, y entre ellos, algunos se habían dedicado a crear robots asesinos. El doctor Toran sabía a