—Quiero ver cuántos pozos de agua hay en el pueblo —dijo Simón, de forma calmada.
—¿Pozos de agua? —respondió Draelis, confundido. No entendía qué es lo que Simón quería hacer. Ahora que el problema del Demonio Nocturno se había vuelto tan serio, Simón no estaba investigando ese asunto, sino que prefería ir a revisar los pozos de agua de un pequeño pueblo.
Draelis se quedó pensativo por un momento, y sorprendido dijo:
—Entonces, señor Simón, ¿cree usted que el virus de Demonio Nocturno se está p