—¡Bang!
El refugio del dragón divino tembló de manera violenta, lo que hizo que Simón sintiera un fuerte escalofrío de preocupación. La fuerza de Silvio era realmente aterradora, capaz de sacudir incluso esa barrera que, hasta ahora, había demostrado ser impenetrable. Durante su constante entrenamiento, Simón había llegado a comprender que la fortaleza del refugio del dragón divino dependía directamente del nivel de cultivación de quien lo activara.
En un espacio-tiempo inferior como en el que S