—¿Qué pasa, también te sorprende, verdad?
—Entonces, ¿también crees que no puedo superar esta prueba, cierto?
Simón mantuvo una expresión muy fría, y una fuerte intención de matar surgió dentro de él. Si Aldebán ya sabía que no podía superar esta prueba, entonces lo que había hecho era un juego con él, y eso era algo que Simón no podía aceptar ni tolerar. ¿Por qué no le había dicho antes que no podría lograrlo, si ya lo sabía?
En ese preciso momento, Simón comenzó a considerar la posibilidad de