Isaac observó de reojo a Simón, una ligera sonrisa apareció en su rostro, y de inmediato desapareció sin dejar rastro alguno, ocultándose en las sombras. Simón, con la mirada fija, comenzó a analizar detenidamente su entorno. Después de dos segundos, sintió la energía espiritual de Isaac aparecer en su flanco izquierdo. Sin dudarlo dos veces, Simón activó una barrera defensiva de tierra, creando de esta manera un grueso muro de tierra.
—¡Boom!
Casi en un parpadeo, el muro de tierra explotó de fo