—Este es el gran hombre de fuerza.
Tomás señaló a Simón en ese momento con el dedo y lo presentó a Jonás.
—¿En serio es él? ¡Esto es absolutamente imposible!
Jonás observó con desprecio Simón, quien, aunque también tenía músculos, no se parecía en nada a un luchador de fuerza tradicional. Los músculos de Simón no eran realmente grandes, pero sí eran poderosos. A diferencia de los músculos formados por el entrenamiento físico que suelen lucir los hombres como Jonás, para su incomodidad los de Sim