—Mmm, jejeje, cuando el señor Delfín vino a este lugar, le pregunté sobre un asunto muy importante. Les agradecería que, cuando regresen, entreguen mis saludos al señor Delfín y le pregunten si ha olvidado lo que me prometió en aquel entonces. — dijo Trisirenios con una ligera sonrisa, pero con un tono muy serio.
— Esto... — Simón dudó por un momento.
— Está bien. — respondió el anciano con un repentino suspiro.
Simón y el anciano se miraron entre sí, ambos con una curiosidad indescriptible sobr