Así pudieron comprender el comportamiento de Simón. Al escuchar las palabras del anciano, Simón no mostró ninguna expresión en su rostro, pero por dentro se sintió algo burlado. Después de todo, la supuesta —tolerancia— de Arnau solo existía cuando no se cometiera ningún error. Si él hubiera cometido algún error, sin duda Arnau no lo habría perdonado.
Como el anciano había dicho, los Trisirenios eran un pueblo de mentalidad estrecha, astutos y crueles. Tal vez por esta razón, Simón hizo un propó