En ese preciso momento, Simón comenzó a comprender lo que realmente estaba ocurriendo. El Sacerdote Trisirenios estaba utilizando algún tipo de habilidad para absorber su energía espiritual y su dragón Qi. Esa era la razón por la cual había ordenado a sus subordinados que no lo atacaran. Simón pensó en ese instante con rabia: —¡Este miserable está utilizando mi energía para fortalecerse! ¡Qué habilidad tan despreciable y humillante!
Intentó liberar su cuerpo con todas sus fuerzas, pero pronto de