En ese preciso momento, Simón escuchó el agudo sonido de voces provenientes del agujero en el techo. Al instante, tres figuras descendieron al interior de la iglesia. Dos de ellas eran Trisirenios comunes que portaban largos arpones y flanqueaban a una tercera figura en el centro: un Sacerdote Trisirenios de mayor tamaño, que portaba un bastón con un brillante cristal azul en su extremo.
Los tres Trisirenios se colocaron justo frente a Simón, con miradas llenas de furia. Uno de los Trisirenios c