—De acuerdo. Parece que no debí dudarlo. Si el señor Dariel te recomendó, no cabe duda alguna de que eres la persona indicada. Joven, si deseas encontrar las ocho vasijas del dragón, ven a buscarme a Almendral.
—¿Almendral? Disculpe, ¿dónde está ese lugar llamado Almendral?
Simón trató de obtener más información al respecto, pero el anciano ya había colgado. Estaba claro que no tenía intención alguna de dar más detalles. Tal vez esa era su manera de expresar cierta resistencia. Sin embargo, Simó