Simón acababa de colgar el celular cuando recibió una nueva llamada, esta vez era Natalia.
—Hola, señor.
—Natalia, ¿qué sucede?
—Señor, acabo de recibir información. La organización de asesinos la orden sombra roja, que había desaparecido del mundo de las artes marciales, ha vuelto a aparecer. Anoche asesinaron a Anastasio, y si no me equivoco, ahora están en camino hacia Velora.
—Señor, parece que ya lo tienen en la mira.
—Lo sé muy bien, — respondió Simón sin mostrar sorpresa alguna. —No hace