CAPÍTULO 50: Una dolorosa verdad.
En el tranquilo pueblo vecino, Evelyn se encontraba en la sala de la casa de su amiga. Se sentaron a charlar, recordando viejos tiempos y poniéndose al día sobre sus vidas, mientras los niños jugaban en el patio con un perro pequeño. Sin embargo, el tono de la conversación cambió cuando Evelyn decidió confiar en su amiga algo que había estado pesando en su corazón.
—No sabes lo que me pasó hace poco —comenzó Evelyn, tomando un sorbo de su café—. Encontré a Joseph... con Rita. Estaban juntos, co