PDV de Luca
Llego a La Sala Roja exactamente a las ocho con la mano apoyada sobre el arma que llevo oculta bajo la chaqueta. En el momento en que cruzo la puerta, sé que algo no está bien. El público habitual brilla por su ausencia, reemplazado por media docena de hombres de traje oscuro distribuidos estratégicamente por la sala. Aparto las manos de mis armas sabiendo que si la desenfundo habrá problemas serios.
Algunos murmuran, aunque sus voces son lo suficientemente altas para que yo las esc