Perspectiva de Luca
Lo primero que registro esta vez no es dolor, sino anticipación. Una energía inquieta que me tiene jugueteando con los gemelos mientras estoy frente al espejo de cuerpo entero en lo que alguna vez fue solo mi habitación, pero que ahora lleva las huellas de Lia por todas partes. Su perfume flotando en el aire, sus libros apilados ordenadamente en la mesita de noche, sus delicadas joyas esparcidas por el tocador. Mi habitación, ahora la nuestra después de algunos meses juntos,