Capítulo 38. Una verdad olvidada.
Isabella Di´Giotanno.
Lo último que recuerdo es el increíble orgasmo al que me estaba enfrentando, navegándolo como olas en el mar, antes de que viniera el dolor punzante en mi cuello.
La marca. ¡Eric me marcó! ¡Por un carajo! Le dije que no quería que me marcara todavía. ¡Maldito alfa! ¿Por qué mierda les encanta minimizar los deseos de sus parejas?
En serio, Tríada lunar, ¡hay algo terriblemente mal con su diseño!
“¡Aika! ¿Qué demonios ocurrió? ¿Estamos desmayadas? ¿Dónde estamos?”
La oscur