~ LOGAN ~
Por un segundo, no entendí las palabras.
Entendí las sílabas —Ma-ri-a Eu-gê-ni-a Va-len-ça— pero el sentido de ellas no encajaba en nada de lo que era capaz de admitir como realidad.
El vaso se resbaló de mi mano antes de que notara que lo había soltado. Vidrio en el suelo. Un chasquido seco. El líquido esparciéndose como si la noche también se hubiera derramado.
Me quedé parado, mirando fijamente lo que acababa de pasar, como si el ruido fuera la única forma de que mi cuerpo dijera: