~ LOGAN ~
No sabía hacía cuánto tiempo estaba caminando de un lado para otro en esa sala de espera.
Podían haber sido cinco minutos.
Podían haber sido cincuenta.
Podía haber sido una vida entera.
El tiempo en hospital tenía ese don grotesco de perder completamente la forma. O pasaba demasiado rápido para que el dolor fuera procesado, o se arrastraba como castigo. Y, esa noche, hacía las dos cosas al mismo tiempo.
La sala era amplia, discreta, cara. Butacas demasiado confortables, iluminación de