~ MAREU ~
El asunto sobre vomitar con resaca —si es que podía llamar resaca, ya que había bebido de nuevo— es que, después, empiezas a sentirte mejor.
Como si el cuerpo dijera: listo, sacamos la basura de aquí. Ahora se puede vivir.
No es que estuviera plena.
Todavía tenía un sabor amargo en el fondo de la garganta, una vergüenza fresca en la memoria y un hueco en el pecho del tamaño de un "creo que te amo" dicho en voz alta en el jardín del evento.
Pero el giro del mundo había disminuido. Y, p