¡Esa vaca me tendió una trampa!
Apoyé la frente en la puerta del closet, el corazón latiendo acelerado, la rabia subiéndome por la garganta.
Me encerró aquí a propósito. Para que llegara tarde. O no fuera a la presentación de Olivia.
Claro. Es obvio. Helen quería mi lugar. ¿Y qué mejor manera de conseguirlo que saboteándome? Si cometía una falla de esas, Olivia jamás me iba a perdonar. Y el señor Novak tendría toda la razón para despedirme en el momento.
Respiré hondo, intentando pensar.
Ok. Ca