~ BIANCA ~
El mostrador de la caja parecía más pequeño de lo que era, como si las bolsas —muchas, organizadas, con papel de seda y lazos discretos— ocuparan también el espacio que intentaba mantener libre dentro de mí.
La vendedora pasó las piezas una a una con una eficiencia casi elegante.
Me quedé al lado de Nico observando, y por un instante raro logré sentir el peso bueno de esa escena: nosotros dos comprando ajuar como una pareja normal. Como si el mundo no estuviera todo el tiempo trata