~ NICO ~
En el auto, el silencio fue peor que cualquier otra cosa.
Conduje sin recordar el camino. Bianca tenía las manos en el regazo, los dedos moviéndose de vez en cuando, como si estuviera contando algo invisible para mantenerse en su lugar. Tal vez latidos. Tal vez plazos. Tal vez miedo.
Cuando llegamos, Bella estaba en la sala con Martina, dibujando en el suelo. Cuando nos vio, levantó el rostro y sonrió pequeño, sincero, esa alegría que me desarmaba porque no sabía de dónde venía.
—¡P