~ BIANCA ~
Salí del baño como si nada hubiera pasado.
La puerta se cerró detrás de mí con un clic suave, casi educado, y caminé por el pasillo estrecho sin mirar atrás —aun con el sabor metálico de sangre insistiendo en la comisura de la boca.
Pasé el dorso de la mano ahí, disimulando el gesto como quien acomoda un mechón de cabello.
Rojo.
Un hilillo mínimo, pero suficiente para recordarme que había cruzado una línea que evitaba atravesar desde siempre.
No me gustaban las peleas físicas.