~ BIANCA ~
Llegar a la Tenuta con parte de mi familia fue surrealista de una forma que no podía procesar completamente.
Dos autos subieron por el camino de ripio. En el primero, yo al volante con Mia en el asiento del pasajero y Zoey atrás. En el segundo, Christian manejando con Dante.
—Necesitas respirar —dijo Zoey, inclinándose entre los asientos delanteros—. Estás tensa como cuerda de violín a punto de reventar.
—No estoy tensa —mentí, manteniendo los ojos fijos en el camino.
—Tus manos