~ BIANCA ~
Era Christian parado en la puerta de mi oficina.
Mia fue la primera en notarlo. Se levantó de la silla como si hubiera recibido un choque, saludó a nuestro primo con un abrazo rápido y, antes incluso de que pudiera procesar lo que estaba pasando, ya estaba tomando su propio celular y la cartera.
—Yo... acabo de recordar que tengo una llamada con legal —anunció, teatral—. Tipo... ahora.
Pasó junto a él, hizo una mueca dramática y, con los labios, articuló bien despacio: el hombre e