~ VIVIANNE ~
El calor de Córdoba me golpeó como una bofetada tan pronto como salí del aeropuerto. Después de días en el frío de las montañas italianas, la humedad argentina parecía casi sofocante. Jalé mi maleta de ruedas desgastadas por la terminal, buscando al conductor que Dominic había prometido enviar.
No fue difícil identificarlo. Un hombre alto de traje oscuro sostenía un cartel con mi nombre: Vivianne Vargas.
—¿Señora Vargas? —el conductor preguntó con la formalidad típica de los empl