~ MAITÊ ~
La tercera actividad sería la más físicamente desafiante hasta ahora: escalada en paredes naturales seguida de tirolesa. Tres formaciones rocosas imponentes se erguían frente a nosotros en el bosque, sus caras grises cubiertas por una fina capa de hielo que brillaba bajo el sol débil del invierno italiano.
El aire estaba cortante, nuestros alientos formando pequeñas nubes de vapor con cada respiración. Yo estaba envuelta en un abrigo grueso, pero aun así sentía el frío penetrando hasta los huesos. No podía imaginar cómo sería escalar esas rocas heladas con solo equipos de seguridad.
—La actividad funciona por etapas —explicó el organizador, su voz resonando por el bosque silencioso—. Cada equipo elige tres representantes. El primero escala hasta la primera parada, donde cambia con el segundo. El segundo continúa hasta la segunda parada, donde cambia con el tercero. El último representante completa la escalada y baja por la tirolesa para marcar la llegada del equipo.
Marco