~ MARCO ~
El nombre salió de mi boca como una confesión que había guardado por años. Ahí, en la oscuridad del ascensor, con Maitê acurrucada en mis brazos, finalmente dije en voz alta el nombre que atormentaba mis pesadillas hace más de una década.
—Aria era... —comencé, pero me detuve, intentando encontrar las palabras correctas. ¿Cómo le explicas a alguien que una parte de ti se fue junto con una persona?—. Ella era mi novia cuando tenía diecisiete años.
Sentí a Maitê ajustarse ligeramente en mis brazos, dándome espacio para hablar sin presión. No había juicio en su silencio, solo paciencia.
—Salíamos hace algunos meses —continué, permitiendo que los recuerdos buenos vinieran a la superficie por primera vez en años—. Ella era... increíble. Inteligente, graciosa, decidida de una forma que a veces me dejaba medio intimidado. Quería estudiar medicina veterinaria, estaba completamente apasionada por los animales.
El recuerdo de su sonrisa cuando hablaba de sus sueños todavía me cale