~ Alessandra ~
Bajé a la fiesta con la confianza de quien acababa de ejecutar un plan perfecto. Mis tacones resonaban contra el mármol del pasillo del hotel con un ritmo que parecía una pequeña victoria personal en cada paso.
El salón principal del Hotel Milani estaba en pleno desarrollo cuando entré nuevamente. La banda tocaba, las conversaciones fluían acompañadas por el tintineo constante de las copas de champagne, y la élite de Londres celebraba la llegada de un año más con la elegancia ca