~ Nathaniel ~
Llegué a casa a las seis de la tarde, dos horas antes de lo habitual, con la cabeza hirviendo desde que vi la foto de Anne por la mañana. Todo el día en la oficina había sido una tortura: cada vez que cerraba los ojos, veía esas curvas, la forma en que la luz matinal acariciaba su piel, la invitación implícita en esa imagen que me había dejado completamente incapaz de concentrarme en cualquier cosa.
Dejé el maletín en la entrada y aflojé la corbata, sintiendo como si me estuviera