—Alex —dije, mi voz asumiendo un tono más serio y directo—. Eres un traidor y un idiota, eso es verdad. Pero al menos no eres un criminal. Deberías alejarte de ella ahora, mientras todavía puedes, si no quieres terminar comprometido con la justicia también. Porque cuando toda esta historia salga a la luz, y va a salir, no vas a querer estar asociado a nada de esto.
Alex asintió lentamente, como si finalmente estuviera despertando de una larga pesadilla que lo había mantenido atrapado por demasi