Casanova.
Respiro con dificultad por los nervios que me produce su cercanía y entonces cierro mis ojos tomando fuerzas de algún lado. Entonces...
— ni lo sueñes galán —digo y me arrimo más a la puerta alejando mi cuerpo del suyo lamentandolo por dentro como adolescente ardida en pasión. Pero tenía que ser sensata y esto solo me causaría malestares después. Él no me ama, solo es un casanova que no perderá una oportunidad con ninguna mujer y eso me incluye. Él sonríe con ironía.
—Gracias a Dios la sensatez