Mundo ficciónIniciar sesiónLimpio hasta el mediodía. Meto la ropa estropeada y los objetos rotos en grandes bolsas de basura y lo llevo todo al contenedor, mirando continuamente a mi alrededor. Dejo la puerta abierta; ¿qué sentido tiene cerrarla si ya han estado dentro de mi casa? Quienquiera que haya sido el del volante, quienquiera que haya entrado en mi apartamento, parece que para ellos no existen obstáculos si deciden encontrarme y destruirme.
Al regresar una vez más de la







