Mundo ficciónIniciar sesión—¿A mis espaldas? —preguntó él con voz melosa y penetrante.
—Sí, a tus espaldas, porque tú callabas, evitabas la verdad. Y mi objetivo no es el dinero, como has decidido creer, en absoluto.
«Al menos, no ahora», terminé para mis adentros.
—¿Qué te contó?
Pero ignoré su pregunta. Continué con lo mío:
—Cuando Wacław te disparó, m







