40. ¿Cómo pudiste?
Capítulo 40
Aimara lee el contrato sin poder evitar que sus ojos se llenen de lágrimas. Aunque sabe que todo eso era de esperarse de aquel no se casaría con ella por nada pero aprovecharse de la situación para quitarle a su familia semejante cantidad de dinero y no se lo esperaba.
En ese momento tan solo quería saber una cosa si él seguía siendo para él solo dinero o si habían sentimientos reales por ella.
—Patricia —se detiene frente a su secretaria llamando su atención con captura en mano—